“El Rey y Señor de los cielos, estableció desde la eternidad la siguiente norma: que sus dones llegasen a las creaturas inferiores por medio de otras intermedias. Por lo cual dice Dionisio: que es una sacratísima ley de la divinidad que las creaturas intermedias sean conducidas por las primeras hasta su divinísima luz. Ciertamente, esta ley no sólo rige en el orden espiritual sino que también rige en el orden de las creaturas materiales. Por lo que dice Agustín: que así como los cuerpos más groseros y torpes son gobernados mediante un cierto orden por los cuerpos más sutiles y poderosos, así también todos los cuerpos materiales lo son por el espíritu racional de la vida. Y por eso, el Señor expresó este hecho mediante una metáfora tomada del orden de realidades materiales, diciendo en el Salmo que la sobredicha ley se cumple también en el modo de comunicación de la sabiduría espiritual: “Tú das de beber a las montañas desde tus altas moradas; del fruto de tus obras se sacia la tierra”. Tenemos la evidencia sensorial de que las lluvias descienden de la altura de las nubes, y que, regadas por ellas, las montañas manan las fuentes y los ríos con los que la tierra se sacia y es fecundada. De manera semejante, desde las alturas de la divina sabiduría son regadas las mentes de los doctos, que se comparan con las montañas, por cuyo ministerio es derramada la luz de la sabiduría divina hacia la mente de los oyentes” Santo Tomas de Aquino
En tiempos de confusión doctrinal y creciente descristianización, nuestra membresía "Horizontes de Sabiduría" se presenta como un refugio de luz, formación y contemplación. No es solo una membresía: es una comunidad cristocéntrica que forma discípulos atentos y servidores sabios, capaces de dar razón de la esperanza que habita en ellos (cf. 1 Pe 3,15).
Aquí, la enseñanza no se limita al saber intelectual: se convierte en defensa espiritual frente a la tribulación. Queremos que nuestros estudiantes aprenden a elevar la mirada, a contemplar aquello que aman, y a descubrir que sin amor no hay verdadera sabiduría.
Al unirte, accedes a una formación profunda basada en la Escritura, la Tradición y el Magisterio, donde fe y razón dialogan desde Cristo, iluminando la cultura y dando sentido pleno a la vida. Este camino te conduce a la plenitud: tal como está escrito, “El Señor me ha dado en recompensa una lengua, y con ella lo alabaré. Acérquense a mí los que no están instruidos y albérguense en la casa de la
instrucción” (Eclo 51,22-23).
“Poder participar de la Escuela de Teología San Juan Apóstol es un gran privilegio de Dios, en mi vida como católico, fundamentalmente en lo que se refiere al estudio de la recta doctrina de la Santa Iglesia Católica. El serio compromiso del profesor con la enseñanza, la metodología, además de la interacción muy positiva con los demás compañeros de la cursada, hacen que los cursos sean un camino muy fructífero para mi formación académica; y, principalmente, para mi formación espiritual"
“Profesor su manera de enseñar es clara concisa, me ayudó en el crecimiento espiritual, personal y me aclaro muchas dudas que tenía, cada día que pasa siento la necesidad de conocer más de Dios Padre , Dios Hijo y Dios Espíritu Santo”
“En cuanto a los contenidos enseñados en los cursos son muy completos, de gran interés y bellos cualitativamente. El profesor utiliza muy bien , los recursos didácticos y tecnológicos, se expresa en un lenguaje correcto y su enfoque pedagógico ayuda a simplificar los contenidos para un publico que no
tiene formación previa en filosofía o teología, con todo ello logra que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea de excelencia y fluido”